Más Allá de los Óscares.

Por Luis Schmidt.

En la lucha mediática actual Netflix tiene su propio reto: demostrar que es el nuevo mayor y para ello necesita premios. Para lograrlo se agarró de Roma, cuyos derechos se “comprendieron” en Alfonso Cuarón. Está metiendo millones y millones al P&A -prueba de ello es hoy vemos la peli y sus protagonistas como nunca y cómo a nadie, por todos los lados-. El objetivo es convencer a la academia gringa que debe dar el Oscar a la aclamada peli. Lo anterior a pesar de los rumores de los miembros de la academia pueden votar en contra de un Oscar, porque ha sido muy corta en su distribución teatral y porque el enfoque principal de su distribución es SVOD -por ejemplo, en los EEUU quien en el cine es el público sofisticado de las grandes ciudades-. No hay que perder de vista que Roma es una peli de arte y en sentido estricto, Está dirigida a los cines de arte. En Mèxico puede haber una excepción, porque se trata de una historia mexicana, que se proyecta al culto -como los filmes de Buñuel-, porque tiene sentido en este país y porque está en el centro de la atención mundial. En mayor o menor medida, los mexicanos se observan o espejean en las realidades publicadas. Por eso la gente podría abarrotar los cines comerciales, como si se tratara de Avengers -aunque en este país a la gente le gusta también Netflix y aunque esté muy mal, también la cámara y la piratería! -. Pero, ¿quiénes han sido beneficiados o perjudicados el modelo que impone el nuevo rey Netflix? -a) Netflix (ganará si Roma obtiene el Oscar, el BAFTA y los Globos de Oro. Es evidente que persigue un estado: quiere expandirse; quiere imponerse. Ganar los premios le permite entrar en el distinguido grupo de mayores, con la ventaja de que es más importante. El sistema Netflix permite diseminar, por igual, pelis o series comerciales o de arte. Eso lo pone por encima de los mayores. Y como para que Netflix consiga un objetivo de fondo, no va a dejar de hacerlo, con Roma o con la película que produzca o compre después. Al fin y al cabo tiene mucho dinero); -b) los mayores (que viajaron en sentido opuesto a Netflix, porque representaron la forma tradicional de producir y distribuir y controlan los medios que están quedando atrás. Ellos son Netflix como un adversario en producción y distribución. Pero esta vez no han Ganar y cambiar, perdí desde hace tres años, por no apostar en Alfonso para hacer su película de arte, en blanco y negro. Lo que les queda ahora es cabildear para que Roma no gane premios); -c) los cines comerciales (serán los perdedores indiscutibles, sin posibilidad de ganar. Urge modificar su modelo de negocio. Cómo ir a las cosas es posible que SVOD pase a ser la primera ventana de explotación de películas -porque así como lo que el público! – Junto con los mayores, están cruzando los dedos para Netflix no gane premios con Roma); -d) los cines de arte o alternativos (son ganadores, porque el nuevo modelo de distribución reconoce, da importancia y el mete en la competencia. Desde la entrada, no hasta el límite de las semanas que determina Netflix. Poner Roma en Sus imágenes son de su triunfo, aunque su ventana sea corta. Ojalá proliferen estos cines en México; ojalá se aproveche la oportunidad); -e) Alfonso Cuarón (está acostumbrado a ganar y ha vuelto a hacerlo, porque su peli se ha convertido en un tema mundial, desde el punto de vista artístico y mediático, pero principalmente, por las premisas en que se estructura y los “temas”) La lucha de Netflix le ha ayudado. Recuperó la inversión de la peli, hizo una buena parte con su propio dinero. Sin embargo, si Netflix no es conveniente para la academia. Respeto de su peli, se trata de una obra de arte, así como de fácil. Lo que es justo es el triunfo para eso y no porque está siendo el centro de luchas mediáticas); -f) el público (depende de qué y en qué momento: que le gusta ver el cine en el té o en la tele, compu o hasta celular. Ahora, Haber tenido la oportunidad de ver la peli en cine, porque no se ha mantenido esta opción. Lo único que no es para ver Roma no puede ir al cine del centro comercial, a lo que no está acostumbrado la mayoría de la gente); -g) México (según la imagen que quiera proyectar. Lo anterior tiene que ver con la peli y con el conflicto Netflix / cines. Por sus temas, la peli revela los problemas de este país. La triste imagen que proyecta desde Los Olvidados, en 1950, la que protagoniza Roma, sucedió en 1970 o lo que hoy vivimos hoy, que sigue siendo igual o más triste y preocupante que en 1950 y 1970! -h) el cine mexicano (es un ganador indiscutible!); yi) la tripulación y el reparto de Roma (somos los ganadores mayores, sin cuestionamiento alguno, incluyendo a los actores -y no hay actores ni actores noveles-, o al talento detrás de cámaras empezando por Nico Celis, Gaby Rodríguez, Sandino Saravia y Eugenio Caballero y continuando con Lynn Fainstein -supervisors musical-, Carlos Morales -posterista-, Ana Terrazas -vestuario-. Nosotros estamos en este grupo, como los abogados, entre muchos que hemos tenido el honor de colaborar en un verdadero fenómeno del cine contemporáneo, con el cual viajamos a través del tiempo). 

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